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¿Qué es el taichi?

Todos nos preguntamos antes de acercarnos a este camino, qué es el taichi. El Tai Chi Chuan es conocido por las secuencias de movimientos lentos que realizan sus practicantes.

Se caracteriza por la unión de la conciencia y el movimiento corporal. Lentitud, flexibilidad, circularidad, continuidad, y suavidad complementándose con la firmeza y el sentimiento de armonía que transmiten.

Antiguo arte marcial de origen chino que nos ha legado su dinámica de movimientos suaves, lentos y relajados. Donde la plasticidad y la concentración interior dejan entrever una disciplina saludable para cualquier grupo de población.

La mente, el cuerpo y el espíritu se unen en perfecta armonía. Se suele decir que:

“Es una práctica con la que se puede conseguir la flexibilidad de un niño, la fuerza de un leñador y la tranquilidad mental de un sabio”.

Cultivar el Chi o energía mediante un cuerpo relajado y enraizado. Una respiración natural y tranquila y una mente centrada nos proporciona también una especie de escudo protector ante la energía negativa tanto propia como exterior.

 

Taichi es Yin Yang

Basado en el aprendizaje de tres principios como son la respiración abdominal profunda, la concentración mental y la relajación del cuerpo, es recomendado por sus beneficios para la salud.

Ejercicio ideal para aprender a regular nuestra respiración, corregir defectos posturales de la columna vertebral, aumentar considerablemente el sentido del equilibrio, y en general aumentar la amplitud de los movimientos articulares disminuyendo el dolor.

Partimos de una disciplina que de manera lenta y sosegada va introduciendo una secuencia de movimientos de apariencia sencilla pero que esconden multitud de detalles. Estos delicados matices, mas el esfuerzo de memorizar todos y cada uno de ellos de una forma secuencial, obliga al cerebro a mantener un nivel de concentración alto, así como a la memoria a trabajar para asimilar no solo todos los movimientos con sus detalles sino y más importante, el orden de ejecución de los mismos.

Este intenso trabajo mental obliga al cuerpo a equilibrarse, respirar profundamente, aprender a relajar todos y cada uno de nuestros músculos, encontrar la fuente de nuestra energía en el interior, ganar movilidad en la columna, fortalecer las piernas y armonizarlas con los brazos. En una palabra, nos devuelve la unión entre mente y cuerpo, coordinar lo externo y lo interno, sintonizar los movimientos de las piernas con los brazos, coordinar arriba y abajo; como dirían los grandes maestros chinos, “qué es el taichi; el Taichi es Yin Yang“, la dualidad de los opuestos que se complementan. Ese concepto es el que debe regir una buena práctica en este antiguo arte.

Yin y Yang siempre equilibrados.

Vencer la fuerza con la relajación.

Vencer a la dureza con la suavidad.

Vencer lo rápido con lo lento.

Y conseguirás: la flexibilidad de un niño

La fuerza de un leñador

Y la tranquilidad mental de un sabio

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